
¿
Creíais que era una leyenda urbana?
Pues leyenda o no, sigue saltando cada dos por tres.
El caso del ratón que se empeña en meterse en cualquier envase o recipiente destinado a alimentos sigue reeditándose continuamente.
Esta vez
ha sido en Orense, donde una señora se ha encontrado al roedor en una bolsa de
Doritos. Parece que alguien tendrá que poner más cuidadín en sus plantas de envasado para evitar envasar a "huéspedes" tan indeseables.
Lo que más gracia me ha hecho es la reacción de la compañía ante la reclamación de la señora en cuestión, que fue la de proponerle el intercambio por mensajero de la bolsa con el primo de
Speedy Gonzáles en su interior por un surtido lote de productos de la marca... todo un
deal...